PRESENTACIÓN.
Desde que empecé segundo de bachillerato, sabía que quería realizar la carrera de magisterio, debido a que me parece muy bonita y además tiene una finalidad encantadora.
Cuando entré en Escuni, ( Escuela Universitaria de Magisterio) me sentí bastante afortunada ya que es una universidad dedicada exclusivamente para crear maestros; otras personas carecen de esta oportunidad ya que hay pocos centros implicados en una única carrera.
El primer día, tenía bastantes nervios ya que, estaba preocupada por si nadie me hablaba ; pero fue lo contrario, estuve muy acogida tanto por los profesores como por los alumnos, por lo que supe que este era el sitio ideal para alcanzar mi meta: ser maestra de Educación Primaria. No tengo,en mi mente, ningún lugar fijo para trabajar, si es verdad que tengo especial admiración por mi colegio, en el cual, estuve desde los tres hasta los doce años. Estoy muy agradecida a todos aquellos profesores que tuve en primaria porque me enseñaron las bases de las materias principales y sin ellas no podría haber alcanzado esto. La gente habla de magisterio como la carrera "María", porque es fácil y entretenida, pero son habladurías porque, al igual que en otras carreras, hay que estudiar, hacer deberes y trabajos.
Por otro lado, cuando termine la carrera y tenga la opción de trabajar en un colegio, hay varios factores que me gustaría cambiar. La competitividad, ser competitivo,desde mi punto de vista, solo ocasiona problemas, hay que conseguir los logros por voluntad propia y no fijándose en el compañero de al lado, ya que este tendrá sus propios objetivos, los cuales, a lo mejor son completamente opuestos a los tuyos. Otro factor a cambiar es la desigualdad. Un profesor siempre tiene que tratar a todos los alumnos por igual, no tratar a los que sacan mejores notas de diferente manera que a los que sacan menos nota, ya que un maestro nunca sabe lo que se ha esforzado cada alumno en su casa; hay gente que le tiene que dedicar más tiempo que otra o simplemente le cuesta más y tiene que recurrir a profesores particulares o academias. Como desigualdad, también podemos tener en cuenta, que hay algunas personas que sufren por culpa de otras en las aulas, esto siempre tiene que estar bajo el control del adulto presente en dicha aula ya que si no podríamos acabar con una situación bastante preocupante, tanto para la víctima como para el colegio.
Para finalizar, en mi opinión, no todos los alumnos son iguales y por tanto cada profesor se tiene que adaptar a sus condiciones para sacar siempre su beneficio y conseguir que aprenda lo máximo posible.
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